viernes, 25 de octubre de 2013

Aristóteles VI.

INFLUENCIA DE ARISTÓTELES EN EL PENSAMIENTO OCCIDENTAL


     La trascendencia del pensamiento aristotélico es incalculable. Su física dominó la ciencia durante toda la Edad Media y el Renacimiento, hasta la llegada de la Revolución Científica de la Edad Moderna. Su lógica perduró sin aportaciones significativas hasta el siglo XX. Su eudemonismo ético constituye una de las aportaciones más relevantes al campo de la Ética, y sus tratados sobre filosofía natural y psicología siguen resultando fuentes suculentas de inspiración para científicos de todos los tiempos.  Sus obras de retórica y poética continúan siendo referencias imprescindibles sobre estos temas, así como sus estudios sobre el lenguaje. A todo esto se añade el ser considerado el padre de la Biología: su taxonomía de los seres vivos permaneció durante siglos, siendo apenas retocada por Linneo.
     La sistematización de su pensamiento en la época helenística y durante su transmisión por parte de los pensadores árabes esconden un espíritu incesantemente abierto a la investigación, la revisión y la innovación. Por algo el Estagirita fue y sigue siendo conocido como El Filósofo.

martes, 22 de octubre de 2013

Factores que condicionan la conducta humana

¿Quiénes somos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es el origen de nuestros valores? ¿Qué se ha estudiado sobre esto a lo largo del desarrollo del pensamiento humano? Se presenta aquí una somera revisión filosófica y psicológica de estos temas. Anímate a plantearte las cuestiones que se proponen.

Aristóteles, V: filosofía práctica. Ética y política

FILOSOFÍA PRÁCTICA

ÉTICA

Es el estudio de la acción o actividad humana, y se estudia a partir de la finalidad de la misma, según la natauraleza del hombre.

CARACTERÍSTICAS


La ética de Aristóteles, a diferencia de la platónica, está desprovista de todo misticismo.
Contextual. No se pueden establecer principios universales. Cada ciencia se corresponde con su  objeto, y el objeto de la ética es la acción. La acción se entiende como un cambio hacia una finalidad determinada, que viene precisada por la naturaleza de cada sujeto y las condiciones de cada momento y lugar. Por ello no pueden establecerse normas universales.
Teleológica. La ética o modo adecuado de vivir se estudia a partir de la finalidad -causa final- de la acción. Privilegia lo que tiene su fin en sí mismo, y no en otra cosa (de ahí el privilegio de la vida contemplativa frente a la práxis).
Eudemonista. Al plantearse la finalidad de toda actividad identifica ésta con la felicidad, y define ésta como realización de la propia naturaleza (relación con el ser en potencia y el ser en acto).


FELICIDAD
Es el punto de partida argumentativo a partir del cual edifica toda su ética, y se erige como causa final de la acción humana. La va a definir como la realización de la propia naturaleza. Es preciso, por tanto, pasar ahora a ver en qué consiste la naturaleza humana, que se definirá según su función. El hombre se define como animal racional (zoón logikón, animal con logos) y animal social (zoón politikón, animal que vive en una polis o Estado, bajo una determinada constitución y según unas leyes comunes).
La definición de felicidad completa abarcaría todos los siguientes ámbitos, en cuanto todos constituyen parte de la naturaleza y vida humanas:
Vida contemplativa + virtudes morales (éticas o prácticas) + virtudes corporales (p.e. salud y belleza) + bienes exteriores.
La felicidad para Aristóteles consiste en una vida conforme a la virtud (en el sentido de perfección que más abajo especificamos). La virtud más excelsa es la sabiduría, pues consiste en la perfección o excelencia de la vida más elevada del ser humano, la que más le asemeja a los dioses: la contemplativa. Es, además, la forma de vida más independiente: tiene su finalidad en sí misma y apenas requiere de otras circunstancias (las virtudes éticas o prácticas requieren de otras personas respecto a las cuales ser justos, generosos, etc., y de uno contexto de acción en el que desarrollarse).


VIRTUD
Traduce el término griego areté (excelencia, perfección). La define como el justo medio entre dos vicios (exceso y defecto). El término medio en la acción es relativo a cada uno: consiste en sentir pasiones y administrarlas cuándo, cómo y hacia lo que es debido.
Respecto al bien, sin embargo, es un extremo (al igual que al disparar a una diana, se yerra de muchas formas; se actúa bien sólo de una). No hay, pues, que confundir "término medio" con "mediocridad": no consiste en ser moderadamente justo o moderadamente bueno, ni moderadamente adúltero o moderadamente cruel: en estas cualidades hay que tender al extremo o evitarlas por completo.


La virtud del hombre consistirá en desarrollar al máximo y del mejor modo posible su función o actividad específica: aquélla que define su naturaleza. Y ésta será su intelecto (en cuanto animal "racional" y su convivencia en sociedad (en cuanto animal "social"). Distingue así dos tipos de virtudes: éticas (las relativas a la convivencia social) y dianoéticas o intelectuales.
Tipos de virtud
 Éticas: o práxicas, referidas a la acción.
Dianoéticas: o intelectuales, referidas a la contemplación y a alcanzar la sabiduría.
Las virtudes dianoéticas o intelectuales se adquieren por enseñanza; las virtudes éticas o prácticas se adquieren por hábito (nuestro êthos -costumbre, hábito, modo de ser- configura nuestro ēthos -lo propio, lo que nos define;nuestra personalidad).
La virtud ética es medida por la razón práctica (se refleja aquí el sentido griego del equilibrio y la mesura).
Aristóteles distingue entre conocimiento teórico y conocimiento práctico (sophrosyne o prudencia), dado que su objeto -las formas universales, constantes, frente a lo sensible y cambiante de la acción- es distinto. De ahí la importancia del hábito para el desarrollo de la virtud. En este punto se aleja también del intelectualismo moral de Platón, para quien conocer el bien implica ya practicarlo, y el malvado es concebido como un mero ignorante del bien.

Relación con placeres y dolores
Al igual que rechaza el intelectualismo moral, se aleja también de los que identifican el bien con el placer. El placer es un bien, pues se busca por sí mismo, pero no es el único ni el más importante, pues no es el que conduce a la realización. Sin embargo tanto el placer como el dolor explican que nos desviemos de la conducta adecuada: dejamos de hacer lo que nos realizaría adecuadamente por huir del dolor y llevamos a cabo acciones malas en busca de algún placer.
En este punto se plantea la naturaleza de la virtud que, como hemos dicho, no se identifica con el placer. De las cosas que suceden en el alma (pasiones, facultades y modos de ser o hábitos (êthos), la virtud es un modo de ser.



POLÍTICA

Desarrollada fundamentalmente en el tratado de Política (Sobre los asuntos de la polis), la teoría política de Aristóteles es más descriptiva que normativa: estudia la naturaleza social del hombre y los distintos tipos de constituciones antes que postular un Estado ideal o proponer a priori unas reglas de comportamiento o gobierno. Se caracteriza por los mismos rasgos que definen toda su filosofía: parte para su estudio de la finalidad de la ciudad-Estado.

Definición del hombre como animal político
Aunque la traducción habitual es "animal social", hay que precisar la distinción que se establece con respecto al comportamiento gregario animales: el hombre tiene logos ("palabra", se suele traducir), y esa capacidad de generar conceptos y ponerlos en común, y de ordenar nuestra vida comunitaria conforme a ellos, es lo que distingue la sociedad humana de la de los animales. La definición del hombre como "animal social" entra así en estrecha relación con la de "animal racional" (logikón o con lógos): el hombre distingue el bien del mal, tiene valores, y estructura su sociedad no por mero instinto, sino en torno al concepto de justicia.

Concepto de hombre como comunidad humana
El individuo no se entiende como humano fuera de su polis o ciudad, porque fuera de ella no desarrolla lenguaje (logos). Quien vive aislado o es un animal o es un dios.
Hay dos tipos principales de comunidad humana:
· Familia, basada en los lazos de sangre. A partir de ésta surge la aldea.
· Ciudad-Estado, basada en la necesidad de autosuficiencia y la finalidad de "vivir bien", y estructurada en torno al concepto de justicia: se estructura con leyes e instituciones.

Origen y desarrollo de la ciudad o Estado como comunidad
Analizando las primeras formas de asociación y partiendo de la asociación primaria y animal entre macho y hembra, cuyo fin es la reproducción, Aristóteles establece como primera forma de comunidad la familia. Dado que esta comunidad no satisface todas sus necesidades de supervivencia, se agrupa a otras y se forma la aldea. Por último, y en respuesta a las necesidades específicamente humanas de realización, se constituye la ciudad (polis).

La Ciudad tiene como finalidad el bien supremo
Sólo el Estado se basta a sí mismo. Dado que el fin de todo ser es su plena realización (llegar a ser en acto) el concepto de autarquía cobra una especial importancia: la ciudad-Estado es la comunidad que se basta a sí misma en cuanto a forma de gobernarse. Para Aristóteles la sociedad es una comunidad natural: el individuo sólo no es autosuficiente, porque no desarrolla sólo su logos, y por tanto no se desarrolla como hombre. Es, pues, el fin supremo (causa final) de la naturaleza humana. Como comunidad soberana, es donde el individuo alcanza su plena realización.

Clasificación de las principales formas de gobierno
Aristóteles clasifica las principales formas de gobierno, según las constituciones conocidas en su época, en tres, con sus correspondientes degeneraciones:
·         Monarquía (gobierno de uno sólo) / tiranía
·         Aristocracia (gobierno de unos cuantos) / oligarquía
·         Democracia (gobierno del pueblo)/ demagogia*

Cualquier gobierno es bueno si busca el bien común, y malo si los gobernantes buscan el provecho propio.

* Etimologías: -arché (gobierno); mono- (uno); aristós- (los mejores); oligo- (unos pocos); demos- (pueblo); gogé (dirección -usada en el sentido de conducción para manipular).

domingo, 20 de octubre de 2013

Aristóteles, IV: antropología


ANTROPOLOGÍA: CONCEPCIÓN DEL HOMBRE

Según su teoría hilemórfica, todos los entes de la naturaleza están compuestos de materia y forma. El hombre es un animal más, un ente natural, por tanto debe responder también a esta composición. Así, Aristóteles aplicará el hilemorfismo al estudio de la naturaleza del alma y su relación con el cuerpo: el alma sería la forma y el cuerpo la materia, y ambos constituyen una única sustancia. La consecuencia lógica de esta concepción es la negación de la inmortalidad: al morir, el alma no se separa del cuerpo, puesto que no es una sustancia independiente; la sustancia primera que éramos, desaparece. El alma es la forma y acto del cuerpo. No se trata de una relación accidental, como en Platón, sino de una unión sustancial. Cuerpo y alma, por separado, son solo principios metafísicos; como realidad son indisociables. Sólo al alma racional, en cuanto la ciencia es igual para todos, puede otorgársele cierta perdurabilidad, pero no en un sentido sustancial o individualizado. Sólo en cuanto el hombre es capaz de adquirir sabiduría se puede decir que hay algo de él en relación con lo eterno o lo divino, por tanto con la inmortalidad. Pero Aristóteles lo más que afirma es que con la vida contemplativa (la que se relaciona con nuestra "parte divina") el hombre se asemeja a los dioses. (Esto lo usará Tomás de Aquino para cristianizar su pensamiento).
Aristóteles parte de un concepto de alma entendida sobre todo como principio vital (con predominio de su orientación biológica), en oposición a la concepción platónica, que privilegiaba el principio intelectual o espiritual, haciéndola una sustancia distinta del cuerpo. Al analizar sus partes se centrará en las funciones que cumplimos que son tres: vegetativa, sensitiva y racional. La vegetativa es la capacidad de nutrición y transformación, y ésta la compartimos con todos los seres vivos. Las plantas poseen únicamente este tipo de alma. La sensitiva la compartimos con el resto de los animales, y es la capacidad de tener sensaciones y emociones; el conocimiento sensorial lo compartimos, pues, con ellos; por ello son capaces de transmitir o comunicar sensaciones de placer y dolor, pero no más. La exclusiva del hombre es la parte racional o intelectiva: este tipo de alma la posee en exclusiva el ser humano.
La parte racional es capaz de adquirir la ciencia (episteme, conocimiento de lo universal y necesario), separando intelectualmente las formas de la materia. Sobre ello operan el intelecto paciente y el intelecto agente. El paciente separa las formas de la materia, percibiéndolas (al ver un determinado ser lo reconozco como lo que sea: un caballo, un árbol...), y el agente: establece relaciones y juicios sobre las formas o conceptos.

jueves, 10 de octubre de 2013

Aristóteles, II: epistemología: el problema del conocimiento




II. EPISTEMOLOGÍA: CIENCIA Y FORMAS DE SABER


El problema del conocimiento en Aristóteles parte de la necesidad de hacer ciencia (episteme, conocimiento seguro) del mundo natural, de lo que está sujeto a generación y corrupción: ése sobre el que Platón defendía que sólo podemos tener opinión. Su punto de partida respecto a las fuentes de conocimiento es opuesto al platónico: el conocimiento se dirige de lo sensible a lo inteligible. Frente a Platón, quien sostiene que sólo hay ciencia de lo inteligible (de lo conceptual, lo correspondiente a la ideas), El estagirita pretende hacer ciencia de lo que percibimos por los sentidos, dando categoría de realidad al mundo de la naturaleza en el que vivimos; de ahí su distinción metafísica entre sustancia primera (el ente particular en cuanto es lo que es) y segunda (ésta se corresponde con la definición) para situar la sustancia de los entes en ellos mismos, y la sustitución del concepto platónico de "idea" por el de "forma", siendo ésta, en cada sustancia, inseparable de su materia.

Para llevar a cabo su proyecto científico comienza por clasificar los tipos de ciencia según la naturaleza del objeto que estudian:
Clasificación de las ciencias:
-Teóricas:
· Física: estudia los seres reales dotados de movimiento.
· Matemáticas: estudia los seres sin existencia real y sin movimiento.
· Teología: estudia el ser con existencia real y sin movimiento (motor inmóvil).
- Prácticas: ética y política, retórica…
- Productivas o poéticas: todas las técnicas.

Como hemos dicho, el conocimiento comienza por los sentidos; pero el conocimiento sensible es inmediato y fugaz, desaparece una vez desaparece el objeto de sensación. Es propio de animales inferiores; el hombre tiene además la memoria sensitiva y la imaginación, gracias a lo cual se genera la experiencia. Este conocimiento nos da razón de que las cosas existen, pero no de sus causas ni de su esencia. Conocer, al igual que para Platón, es dar razón de la esencia de las cosas, de lo que son. Es el entendimiento quien da razón de la esencia o forma de las cosas. Pero el entendimiento no funciona por sí mismo a partir de ideas innatas (punto éste en que se distancia de Platón), sino que se va nutriendo de la experiencia, actuando sobre la imagen que nos construimos tras la experiencia sensible. De este modo, rechaza por completo el innatismo platónico, así como la independencia de las “formas” o ideas de la materia que definen, y considera que no se puede llegar a los universales salvo por inducción.

A esto se añade su crítica al método de conocimiento platónico: critica la dialéctica como método de conocimiento absoluto ya que considera que se limita al estudio del razonamiento probable, no a la demostración, y sentará de este modo las bases de la lógica, a la que elevará a categoría de Organon del conocimiento.
 

 FÍSICA

Dada su inquietud por hacer ciencia de lo sensible (lo sujeto a generación y corrupción) desarrollará más todos los aspectos de esta disciplina que su maestro.

Hereda y retoma los problemas de los presocráticos, a los que él denomina "los físicos": el arché (Aristóteles acepta los cuatro elementos y añade el éter) y el movimiento (intenta dar respuesta a la polémica Heráclito-Parménides sobre la oposición ser/movimiento o cambio, sin recurrir a la duplicación platónica de la realidad, introduciendo los conceptos de potencia y acto).

Al igual que otras ramas de su pensamiento, su física es teleológica: la finalidad de todo ente el alcanzar su pleno ser, que va a identificar con el acto.
 
CONCEPTO DE NATURALEZA (PHYSIS)
Podemos distinguir dos sentidos de este término griego (sentidos que permanecen de algún modo en nuestro idioma):
1. Conjunto de seres que pueblan el universo a excepción de los creados por el hombre.
2. Lo que hace que cada ser sea y se comporte como lo hace.
Pero lo que interesa destacar es que, a diferencia del concepto de esencia, el de naturaleza es dinámico: incluye la transformación o movimiento.

Aristóteles entiende por naturaleza o physis lo que tiene movimiento interno que lleva a cierta realización. Las cosas cambian para algo, para un fin: el pleno cumplimiento de su ser. Todos los seres naturales tienden a alcanzar la perfección que les es propia. Los astros y la naturaleza imitan la eternidad, por la circularidad de su movimiento. Lo que es plenamente (en acto, lo que está “realizado”) no cambia; lo que se mueve, tiende a desarrollar su ser.

Para Aristóteles la naturaleza o physis no sólo explica lo que las cosas son (como los conceptos o ideas platónicas), sino que esa misma naturaleza es también principio de movimiento; eso es de lo que pretende extraer ese conocimiento seguro, esa episteme: de lo que explica el movimiento o los cambios.

Por movimiento natural entiende el propio interno de cada ser (movimiento es cualquier tipo de transformación). Cada ser tiene su propio movimiento natural; en el mundo supralunar, el movimiento es circular; en el mundo sublunar, es rectilíneo (los cuerpos caen o se elevan según su  composición a partir de los cuatro elementos). Los seres orgánicos tienen su propio movimiento interno de crecimiento, traslación...

EL MOVIMIENTO
Para explicar el movimiento, Aristóteles comienza analizando todos los elementos que intervienen en él, para desembocar en su explicación última: el paso de la potencia al acto.

Factores que intervienen en el movimiento
· Algo que permanece.
· Algo que aparece.
· Algo que desaparece.
 Clases de movimiento:
· Sustancial
· Accidental: de tamaño, cualidad o lugar.
En los cambios sustanciales lo que permanece es la materia prima.
 Causas del movimiento
Material (la materia de que esté compuesto), formal (la esencia -equivalente a la idea platónica- que hace que sea eso que es), eficiente (quien lo produce) y final (el objetivo con que se produce).

Ejemplo: una lira estará hecha de madera y filamentos (causa material), tiene una forma curva, una longitud de cuerdas ordenadas de cierto modo que la definen como lira... (causa formal); la fabrica alguien (causa eficiente) y se fabrica para crear música (causa final).

En los seres naturales, las causas formal, eficiente y final coinciden. Cada ser lleva implícita su propia finalidad, que es su plena realización o "ser en acto" (esta misma idea la aplicará en la política a la ciudad).
Explicación del movimiento o transformación: la potencia y el acto.

 Intentando superar a Parménides (que sólo concebía el ser y el no ser) y otorgar ser real a los seres naturales, Aristóteles distingue dos formas de no ser:
· No ser absoluto (lo que es imposible que algo sea; e.: es imposible que un hombre sea un caballo; el hombre, en sentido absoluto, no es un caballo).
· No ser relativo: en potencia: (lo que no es pero puede llegar a ser: un niño es un adulto en potencia, una semilla es una planta en potencia...)
Ser = estar en acto.

El movimiento se explica como paso de la potencia al acto.
Para saber más
Elementos naturaleza: tierra, agua, aire, fuego. Movimiento rectilíneo.
Elemento celeste: éter. Movimiento circular.
Las cosas sublunares están sujetas a generación y decadencia; las supralunares son incorruptibles.
Espacio y tiempo: el espacio es limitado, heterogéneo. Cada elemento posee su lugar natural. El tiempo es la medida del movimiento.

 
METAFÍSICA

FILOSOFÍA PRIMERA

Así denominada por Aristóteles (el término "metafísica" fue puesto por el compilador de su obra Andrónico de Rodas; no sabiendo titularlo, lo llamó "lo que viene después de la física”), se trata de la ciencia del ser en cuanto ser, no en sus distintos aspectos (no en cuanto ser esto o lo otro: ser natural, ser matemático, ser humano...); por eso es anterior en sí misma (más radical y profunda) que la física, que estudia un género del ser (la physis: el ser en cuanto se mueve por sí mismo).

El estudio de cada tipo de seres da lugar a las distintas epistemes (ciencias, en el sentido de conocimiento necesario). El estudio del ser en sí trasciende todos los géneros. De ahí que la filosofía primera sea la ciencia de las primeras causas y los primeros principios. En cuanto se asimila al fin último, se convierte en teleología, y en cuanto el fin último es el acto puro, y éste es el primer motor inmóvil, se convierte en teología: el motor inmóvil se identifica con Dios -Aristóteles no habla de uno único, pero tiende a tratarse así.

Explicar el problema del ser implica, pues, explicar el problema de la sustancia (para lo que distinguirá entre primera y segunda), la composición de los seres (a lo que responde con el hilemorfismo) y el problema del movimiento o transformación (a lo que responde con los conceptos de potencia y acto y con la idea de Dios como motor inmóvil y acto puro).

SUSTANCIAS PRIMERA Y SEGUNDA: EL PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES Y LOS PARTICULARES

Al abordar esta ciencia, Aristóteles asume el problema platónico de la explicación del ser y el movimiento, y el problema epistemológico paralelo del conocimiento sensible e inteligible, pero intenta dar otra respuesta que no sacrifique la plena realidad de este mundo. Critica la solución platónica de la separación de las esencias y los entes particulares. La esencia de las cosas ha de estar en las cosas mismas. Por ello distingue dos sentidos de “sustancia”:
Sustancia primera: lo individual, el ente particular. (Nombre propio).
Sustancia segunda: el género, la forma, lo que se expresa en la definición. (Nombres comunes y adjetivos).
(Sub-stantia: lo que permanece por debajo o tras las apariencias y los cambios)

La sustancia segunda mantiene los rasgos de las ideas platónicas, en cuanto expresa lo que algo es, su definición. La sustancia primera, en cambio, se refiere al ente concreto que existe.

HILEMORFISMO

Para explicar entonces cómo se relacionan las formas (ideas para Platón) con la materia, propone el hilemorfismo como teoría que explica la composición de las cosas reales a partir de dos principios metafísicos: la materia y la forma.
En los cambios accidentales, la forma (lo que hace que algo sea lo que es) permanece; en los cambios sustanciales lo que permanece es la materia primera (principio metafísico; lo que vemos como materia -madera, piedra, agua, etc., tiene ya un cierto tipo de forma).
La forma es la esencia y naturaleza de las cosas (concepto equivalente a las ideas de Platón, pero de naturaleza inmanente, frente a la naturaleza trascendente de dichas ideas).

DIOS COMO MOTOR INMÓVIL Y ACTO PURO

Explicar el ser en cuanto ser implica también explicar la tendencia de todo ser a su fin último. El mundo entero se mueve, como hemos dicho, de la potencia al acto, y este movimiento implica esa tendencia al ser pleno, en acto. Dado que el concepto de “dios” se identifica con la perfección, Aristóteles concebirá a Dios como acto puro, donde “puro” significa carente de toda potencia, plenamente realizado. Todos los demás seres tienen parte de su ser en potencia, lo cual explica su movimiento. El movimiento en los astros es circular e imita ya la perfección del ser pleno, del acto puro. Por eso Dios es concebido como motor inmóvil, porque mueve sin ser movido: dado que es perfecto él mismo no cambia, pero mueve el mundo por “atracción erótica”, puesto que su perfección es deseada por todos los seres de la naturaleza, que tienden a ser en acto, desarrollando todas sus potencias.
En cuanto acto puro, no se preocupa del mundo ni piensa en él en ningún sentido; por eso no se trata de un dios providente ni que intervenga de ningún modo en la vida humana.