domingo, 27 de marzo de 2011

Nietzsche, IV: conclusión

CONCLUSIONES A LA FILOSOFÍA DE NIETZSCHE

     Su filosofía es un vitalismo. Refleja tanto el espíritu de su época (en cuanto a su concepción dinámica de la realidad y de la energía interior del hombre como voluntad) como la admiración por el espíritu trágico griego, fruto de su formación intelectual. Ese espíritu viene marcado por el rechazo a una moral victoriana, fácilmente escandalizable ante todo lo que supone instinto y vitalidad, y a un espíritu positivista cegado por la ciencia y la idea de progreso.
     Su estilo está en perfecta armonía con su pensamiento: escribe en forma de aforismos y abundancia de metáforas. Muestra así una consonancia de contenido (rechazo a la solidificación del concepto y a la sistematización del saber y la verdad) y de forma, con un estilo poético y abierto.
     La moral que propone está basada en criterios estéticos y formales (no puede dar contenido: sería cosificar). Frente al Marxismo, sobre todo, es una moral tremendamente individualista: el superhombre es una actitud vital, un rechazo a toda constricción y a toda creatividad. Sin embargo se le relaciona estrechamente con la ideología nazi, de la que a menudo se le hace -injustamente- fundador en sus cánones morales. Pero lo cierto es que su ideal de superhombre no tiene que ver con razas ni nacionalismos: él ni siquiera fue lo que se dice patriota, es fundamentalmente individualista y no se identifica con una nación ni con una raza; concibe al superhombre, como hemos dicho, como un proyecto de actitud vital, como un individuo fuerte y creador, sin miedo ante la vida ni ante los riesgos que ésta le presente.
     La manipulación que hizo el Nazismo de ella es obra de su hermana, que se casó con un antisemita radical, y tergiversó su obra en consonancia con una ideología que el propio Nietzsche hubiera rechazado, aunque sólo fuera por su carácter colectivista. En cuanto a su conocida misoginia, que manifiesta en tantos aforismos contra la mujer, puede verse como fruto de su propia vida, controlada siempre por mujeres, y de la misoginia de otro filósofo que influyó notablemente en él: Schopenhauer.



Obras principales

El nacimiento de la Tragedia

Genealogía de la Moral

Así hablaba Zaratustra

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