martes, 25 de mayo de 2010

EXAMEN DE FILOSOFÍA

Como ya sabéis, texto y
1. Pregunta sobre la estructura argumentativa. Recordad los pasos: buscad la intención, frases claras y releyendo, no ponga algo distinto de lo que quiero...
2. Pregunta de tema relacionado con el texto (o sea, el pensamiento del autor).
3 y 4. Preguntas de dos temas. Buena estructura...
Una de ellas tiene que ver con la evolución histórica de... Otra con la relación entre... y...
Sobre los textos que estáis leyendo, recordad que no hay que confundir "estado de naturaleza" (participio del verbo estar) con Estado (concepto político).  A veces aparece como "estado natural".

miércoles, 19 de mayo de 2010

Textos para el tema de las formas de gobierno y el origen del Estado, III

HOBBES




...Si dos hombres cualesquiera desean la misma cosa, que, sin embargo, no pueden ambos gozar, devienen enemigos; y en su camino hacia su fin (que es principalmente su propia conservación, y a veces sólo su delectación) se esfuerzan mutuamente en destruirse o subyugarse. Y viene así a ocurrir que, allí donde un invasor no tiene otra cosa que temer que el simple poder de otro hombre, si alguien planta, siembra, construye, o posee asiento adecuado, puede esperarse de otros que vengan probablemente preparados con fuerzas unidas para desposeerle y privarle no sólo del fruto de su trabajo, sino también de su vida, o libertad. Y el invasor a su vez se encuentra en el mismo peligro frente a un tercero.

No hay para el hombre más forma razonable de guardarse de esta inseguridad mutua que la anticipación; y esto es, dominar, por fuerza o astucia, a tantos hombres como pueda hasta el punto de no ver otro poder lo bastante grande como para ponerla en peligro.

..........................

Es por ello manifiesto que durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que les obligue a todos al respeto, están en aquella condición que se llama guerra; y una guerra como de todo hombre contra todo hombre. Pues la guerra no consiste sólo en batallas, o en el acto de luchar; sino en un espacio de tiempo donde la voluntad de disputar en batalla es suficientemente conocida. (...).

Lo que puede en consecuencia atribuirse al tiempo de guerra, en el que todo hombre es enemigo de todo hombre, puede igualmente atribuirse al tiempo en que los hombres también viven sin otra seguridad que la que les suministra su propia fuerza y su propia inventiva. En tal condición no hay lugar para la industria; porque el fruto de la misma es inseguro. Y, por consiguiente, tampoco cultivo de la tierra; ni navegación, ni uso de los bienes que pueden ser importados por mar, ni construcción confortable; ni instrumentos para mover y remover los objetos que necesitan mucha fuerza; ni conocimiento de la faz de la tierra; ni cómputo del tiempo; ni artes; ni letras; ni sociedad; sino, lo que es peor que todo, miedo continuo, y peligro de muerte violenta; y para el hombre una vida solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta.

..................





Y dado que la condición del hombre (como se ha declarado en el capítulo precedente) es condición de guerra de todos contra todos, en la que cada cual es gobernado por su propia razón, sin que haya nada que pueda servirle de ayuda para preservar su vida contra sus enemigos, se sigue que en una tal condición todo hombre tiene derecho a todo, incluso al cuerpo de los demás. Y, por tanto, mientras persista este derecho natural de todo hombre a toda cosa no puede haber seguridad para hombre alguno (por muy fuerte o sabio que sea) de vivir todo el tiempo que la naturaleza concede ordinariamente a los hombres para vivir. Y es por consiguiente un precepto, o regla general de la razón, que todo hombre debiera esforzarse por la paz, en la medida en que espere obtenerla, y que cuando no puede obtenerla, puede entonces buscar y usar toda la ayuda y las ventajas de la guerra, de cuya regla la primera rama contiene la primera y fundamental ley de naturaleza, que es buscar la paz, y seguirla, la segunda, la suma del derecho natural, que es defendernos por todos los medios que podamos.



Th. Hobbes: "Leviatán" o la invención moderna de la Razón, 1ª parte, cap. XIII.

Textos para el tema de las formas de gobierno y el origen del Estado, II

ARISTÓTELES


“todos los que se interesan por la buena legislación indagan acerca de la bondad y maldad cívicas. Así resulta también manifiesto que la ciudad que verdaderamente lo es, y no sólo de nombre, debe preocuparse de la virtud; porque si no, la comunidad se convierte en una alianza que sólo se diferencia localmente de aquéllas en que los aliados son lejanos, y la ley en un convenio y, como dice Licofrón el sofista, en una garantía de los derechos de unos y otros, pero deja de ser capaz de hacer a los ciudadanos buenos y justos”.


Aristóteles, Política III, 9, 1230b 5-12.


El hombre es el único animal que tiene palabra (lógos). La voz es signo del dolor y del placer, y por eso la tienen también los demás animales, pues su naturaleza llega hasta tener sensación del dolor y del placer y significársela unos a otros; pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo dañoso, lo justo y lo injusto, y es exclusivo del hombre, frente a los demás animales, el tener él solo el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, etc., y la comunidad de estas cosas es lo que constituye la casa y la ciudad.
Aristóteles, Política, 1, 2,1253a 9-18)



Hay tres formas de gobierno, e igual número de desviaciones, que son como corrupciones de aquéllas. Las formas son la realeza y la aristocracia, y una tercera basada en la propiedad, que parece propio llamarla timocracia, pero que la mayoría suele llamarla república . La mejor de ellas es la realeza, y la peor la timocracia. Las desviaciones son: de la realeza, la tiranía; ambas son monarquías, pero son muy distintas; el tirano mira a su propio interés, el rey, al de los gobernados. Porque no hay rey que no se baste a sí mismo y que no sea superior a sus súbditos en todos los bienes, y tal hombre no necesita nada, por tanto no puede buscar su propio provecho sino el de los gobernados, pues un rey que no fuer así lo seria sólo de nombre.

La tiranía es lo contrario de la realeza, porque el tirano persigue lo que es bueno par él. Está muy claro que la tiranía es la peor desviación, pues lo peor es lo contrario de lo mejor.
Aristóteles: Ética a Nicómaco.
De la realeza se pasa a la tiranía, pues la tiranía es una monarquía vil, y el rey malo se convierte en tirano. De la aristocracia se pasa a la oligarquía, por la maldad de los gobernantes, que distribuyen los bienes de la ciudad en contra del mérito, tomando para sí mismos todos o la mayoría de los bienes, distribuyendo las magistraturas siempre a los mismos, y preocupándose, sobre todo, de enriquecerse; de modo que los que mandan son unos pocos y malos, en vez de los más dignos. De la timocracia se pasa a la democracia, pues ambas son limítrofes; en efecto, también la timocracia puede ser un gobierno de la multitud, y todos los que tienen propiedad son iguales. La democracia es la menos mala de las desviaciones, porque se desvía poco de la forma de la república.

Estas son, por tanto, las formas de gobierno que cambian más a menudo, pues éstas son las transiciones más pequeñas y más fáciles.
Aristóteles: Ética a Nicómaco.

martes, 18 de mayo de 2010

Textos para el tema de las formas de gobierno y el origen del Estado

De momento os paso posibles textos de Locke. Mañana intentaré colgar de otros autores. Lo que entre a examen será uno de los textos propuestos.

LOCKE

Para comprender bien en qué consiste el poder político y para remontarnos a su verdadera fuente, será forzoso que consideremos cuál es el estado en que se encuentran naturalmente los hombres, a saber: un estado de completa libertad para ordenar sus actos y para disponer de sus propiedades y de sus personas como mejor les parezca, dentro de los limites de la ley natural sin necesidad de pedir permiso y sin depender de la voluntad de otra persona. (...)

Es también un estado de igualdad, dentro del cual todo poder y toda jurisdicción son recíprocos, en el que nadie tiene más que otro, puesto que no hay cosa más evidente que el que seres de la misma especie y de idéntico rango, nacidos para participar sin distinción de todas las ventajas de la Naturaleza y para servirse de las mismas facultades, sean también iguales entre ellos (...).
..............................................................
El estado natural tiene una ley natural por la que se gobierna, y esa ley obliga a todos. La razón, que coincide con esa ley, enseña a cuantos seres humanos quieren consultarla que, siendo iguales e independientes, nadie debe dañar a otro en su vida, salud, libertad o posesiones (...). Y como están dotados de idénticas facultades y todos participan en una comunidad de Naturaleza, no puede suponerse que exista entre nosotros una subordinación tal que nos autorice a destruirnos mutuamente (...). De la misma manera que cada uno de nosotros está obligado a su propia conservación y a no abandonar voluntariamente el puesto que ocupa, lo está así mismo, cuando no está en juego su propia conservación, a mirar por la de los demás seres humanos y a no quitarles la vida, a no dañar ésta, ni todo cuanto tiende a la conservación de la vida, de la libertad, de la salud, de los miembros o de los bienes de otro, a menos que se trate de hacer justicia en un culpable.
Segundo tratado sobre el gobierno, cap. II

lunes, 17 de mayo de 2010

FORMAS MODERNAS DE GOBIERNO

2. FORMAS MODERNAS DE GOBIERNO




Se consideran formas modernas de gobierno, en el mundo occidental, las posteriores al Antiguo Régimen, basado en la monarquía absoluta y la sociedad estamental, con el que terminó la Revolución Francesa. Las principales son la democracia y el socialismo.

2.1. Democracia

El origen de la democracia como forma de gobierno está en Atenas. Cuando la sociedad de terratenientes pierde poder económico ante los comerciantes surge un nuevo orden social. Aparece la oratoria y la paideia (educación) como herramientas para convencer a los demás y tener criterio en la toma de decisiones.

La democracia ateniense es directa, no representativa, pero la posesión de ciudadanía es exclusivista, marginando a la amplia clase de los no ciudadanos y a las mujeres.

Esta forma de gobierno desaparece hasta la caída del Antiguo Régimen con la Revolución francesa.

Hoy en día, por democracia se entiende un régimen político basado en el sufragio universal libre. La democracia occidental es una democracia parlamentaria, donde los ciudadanos ejercen su poder a través de unos representantes elegidos por votación. Se elige a partidos políticos –no a personas– registrados como tales con listas cerradas. La tendencia actual es el bipartidismo. El sistema democrático ha ido incluyendo tendencias que en principio no propugnaban la democracia, como el socialismo en todas sus variantes.

2.2. Socialismos

Se trata de una doctrina política y económica que surge ante el orden social que aparece tras la Revolución Industrial, y que intenta responder a la situación de injusticia y opresión a que se ve sometida la nueva clase social, el proletariado. El término engloba las doctrinas basadas en la colectividad de los medios de producción.

Marx distingue entre “socialismo utópico” de los franceses (Proudhom, Fourier, Saint-Simon, Owen...) y “socialismo científico” (el suyo).

Marxismo

Marx (1818-1883) nació en Alemania, donde estudió; tras la publicación de unos artículos radicales, tuvo que exiliarse a París y más tarde a Inglaterra, donde murió. Fue influido por el idealismo alemán, desde Kant a Hegel. De este último le influyó, a través de la revisión de Feuerbach, el concepto de desarrollo dialéctico de la historia.

Marx se basa en una concepción del hombre como homo faber (que “fabrica”). Su trabajo constituye su esencia. Por eso, cuando se le priva del producto de su trabajo, se le aliena.

Su doctrina es calificada como materialismo dialéctico histórico. Para Marx, la base de la realidad es la materia, no la idea. Expresa la naturaleza de la realidad como un proceso: de la oposición o confrontación entre dos polos opuestos (tesis y antítesis) surge un nuevo resultado (síntesis) que a su vez se convierte en un nuevo polo al que se opondrá otro. Este es el modo en que el hombre se relaciona dialécticamente con la naturaleza, transformándola. Junto con la dialéctica hombre-naturaleza, está la evolución dialéctica de la historia, que viene definida por la lucha de clases. En todo momento histórico hay una confrontación entre una clase social dirigente y una clase trabajadora oprimida. El choque entre ambas (tesis y antítesis) da lugar a un nuevo orden social (síntesis), que a su vez genera una nueva clase social dirigente frente a otra oprimida. Así, la época antigua estaría caracterizada por la oposición amo-esclavo, la Edad Media por la de siervo-señor, que dará lugar tras la revolución urbana a la burguesía, origen de su actual oposición capitalista-proletario. De este modo, el origen de toda transformación es económico, lo que constituye la realidad material de la sociedad (para referirse a la economía se sigue empleando hoy día el término “infraestructura”).

Para el marxismo, el socialismo es una etapa intermedia entre capitalismo y comunismo, del que se distingue porque en el socialismo aún perdura el Estado. Lo considera una etapa necesaria de la Historia, pero la sociedad no evolucionó como él pensaba. Según Marx, sería en Inglaterra, el país pionero en el desarrollo del capitalismo (consecuencia de la Revolución Industrial) donde se daría el paso al socialismo, pero las sociedades industrializadas evolucionaron de otro modo: el propio proletariado se convirtió en la clase que consumía los productos generados. Lenin propugnó que al revolución podía forzarse, y la impulsó en un país donde no se había dado la transición al capitalismo.

Hoy día hay quien defiende que la teoría de Marx no ha fracasado, sino que se realiza en el ámbito mundial: para que occidente (nueva clase opresora) pueda generar su capitalismo explota al tercer mundo (clase oprimida, que habría de dar lugar por tanto a la revolución).

CONCEPTO DE IDEOLOGÍA
Definición positiva: “Sistema de representaciones dotadas de una existencia y de un papel        histórico en el seno de una sociedad dada” (Althusser). Es un momento necesario en la sociedad. Lo que piensan los hombres es un producto de la sociedad en la que viven. En la medida en que expresan la relación del hombre con su mundo, esta expresión puede ser verdadera o falsa.                                                                                                                    
Definición negativa: Conjunto de ideas que dan una imagen falsa de la realidad y las condiciones en que se desarrolla la vida de los hombres. Éste es el sentido que va a predominar en Marx. Estos contenidos ideológicos no tienen sustantividad propia –> ni propia historia ni desarrollo. Su función es ocultar y desfigurar una situación de la existencia real, social e histórica de los hombres. Esto produce una situación alienada; intentan perpetuar unas formas de producción, impidiendo un natural desarrollo dialéctico y manteniendo y alimentando la injusticia social. Para acabar con ello, hay que llevar a cabo una critica práctica desde la comprensión teórica. La teoría está destinada, por su propia naturaleza, a consumarse prácticamente.

Anarquismo

Puede interpretarse como ausencia de todo mando y ley, o simplemente como ausencia de un jefe. En la época moderna se emplea el término “anarquía” en sentido político. La doctrina que defiende la anarquía pasó a denominarse anarquismo.

Tanto el anarquismo como el liberalismo han subrayado la importancia del disentimiento respecto a las opiniones establecidas y el papel fundamental de la crítica y la oposición frente a todo poder establecido, el cual tiende a perpetuarse a sí mismo. Pero el idealismo ha ido enmarcándose en la ideología de las clases burguesas, aplicando el principio económico y político del laissez-faire.

En el s. XVIII, especialmente con W. Godwin, el anarquismo como doctrina política, social, económica y moral defiende la idea de la liberación de toda tiranía y de toda explotación del trabajo ajeno. Para este autor, todo gobierno es tiránico y constituye un obstáculo para el ejercicio de la libertad y la realización de la justicia.

Pero es en el s. XIX cuando se desarrollan las grandes teorías anarquistas. Rasgos de estas tendencias aparecen en Stuart Mill. Como doctrina política, social y moral fue propugnado por Proudhon, a quien se presenta a menudo como el fundador del anarquismo. Hay rasgos anarquistas en muchos de los socialistas franceses. Pero hay que llegar hasta Bakunin y Kropotkin para la formulación del anarquismo en la forma en que es entendido hoy, como un “anarquismo colectivista”, esto es, como un comunismo libertario. A la idea de “federación” de Proudhon se añade la de “comuna”. Estos autores encontraron el rechazo del marxismo. Los marxistas consideran en general al anarquismo como una doctrina ingenua, aunque algunos han simpatizado con él. Ambas teorías son comunistas, pero difieren en los métodos que hay que seguir para destruir al Estado. Coinciden en el ideal de una sociedad sin clases. Los anarquistas consideran que la toma del poder por parte del proletariado lleva a una perpetuación de ese poder, y por tanto a la corrupción, pues todo poder es corrupto.

Hay gran variedad de doctrinas anarquistas; el comunismo anarquista es la más destacada. Es especialmente importante en España y Francia el anarcosindicalismo. El interés de los anarquistas por el individuo y el individualismo ha hecho que consideren a autores como Max Stirner, Nietsche y Tolstoy como parte de su tradición cultural moderna. Esa variedad se manifiesta en que dentro de él se encuentran tanto doctrinas de la llamada “acción directa” como doctrinas de no violencia y no resistencia.


Bakunin (1814-1876): Su preocupación por la justicia social y la libertad se canalizan cuando entra en contacto con la filosofía de Kant. Pasó del estudio de Kant al de Fichte, y luego al de Hegel, y se relacionó, entre otros con pensadores como Marx, Prouhdon, Garibaldi... Contra Marx, se opone a toda limitación de la libertad del individuo. Defiende el ideal de la Revolución Francesa: “que cada ser humano debe disponer de los medios materiales y morales para desarrollar toda su humanidad”. La sociedad, por tanto, debe ser socialista, para que no dominen los privilegios, pero este socialismo no es el del poder político, sino el de la organización de las fuerzas productoras en confederaciones. Por eso defendió la revolución libertaria contra la revolución autoritaria, oponiéndose a los medios comunistas basados en la autoridad. Propone la abolición del Estado, la propiedad y la familia patriarcal.

Kropotkin (príncipe, 1842-1921): Geógrafo, se adhirió a la Internacional Obrera y luego la abandonó por considerarla demasiado conservadora. Opuesto al gobierno bolchevique, como a todo gobierno. Sus doctrinas deben mucho tanto a las teorías sociales de Rousseau y el utopismo francés como al movimiento popular ruso. Defendió la libertad del individuo contra toda autoridad como medio para desarrollar la personalidad humana. sus doctrinas sociales son, por tanto, a la vez doctrinas éticas. Uno de sus fundamentos se halla en la noción de “ayuda mutua”. Piensa que el hombre lucha contra sus semejantes solo cuando deja de seguir ciertos impulsos básicos o cuando las circunstancias históricas (presión del estado y de los grupos sociales) le obligan a ello. Dejado a su albedrío, el hombre ayudaría naturalmente a sus semejantes. “El verdadero principio de la moralidad es dar a los semejantes más de lo que se espera de ellos”.

HISTORIA DE LA POLÍTICA, I


          “todos los que se interesan por la buena legislación indagan acerca de la bondad y maldad cívicas. Así resulta también manifiesto que la ciudad que verdaderamente lo es, y no sólo de nombre, debe preocuparse de la virtud; porque si no, la comunidad se convierte en una alianza que sólo se diferencia localmente de aquéllas en que los aliados son lejanos, y la ley en un convenio y, como dice Licofrón el sofista, en una garantía de los derechos de unos y otros, pero deja de ser capaz de hacer a los ciudadanos buenos y justos”.                                                                                                                                 
Aristóteles, Política III, 9, 1230b 5-12.

           En el origen de las formas de gobierno no nos encontramos un desarrollo racional. Más bien la racionalidad se irá instaurando cuando las circunstancias lo imponen, pero aun así la evolución de la política no es lineal. Hoy en día se tiende a presentar la democracia como una conquista moderna, y lo más a que se remontan los libros de texto es a formas de gobierno absolutistas como antecedentes. Lo cierto es que la sociedad humana no evoluciona así. Pese a que muchos autores valoren el ideal de justicia como motor de la formación de los Estados, en la evolución política el factor que más empuje tiene son los juegos de poder.
en las formas más primitivas de orden social encontramos organizaciones tribales con reyezuelos, donde gobiernan o bien los más ancianos o bien personajes destacados por sus méritos bélicos. Cuando la sociedad se hace más compleja y se estratifica, aún en la antigüedad, las formas de gobierno que predominan son las monárquicas o, en sociedades más desarrolladas y según condicionantes geográficos, las imperiales.

En Grecia, donde no existía una unidad gubernamental –aunque sí cultural y lingüística– surge una mayor variedad de formas de gobierno, y con la filosofía los primeros estudios sobre política o el Estado ideal. Y es importante aquí destacar la diferencia entre la historia de la política -que sería la historia de la evolución de las formas de gobierno- y la historia de la filosofía política. Cada orden social intenta perpetuar sus instituciones, y se originan creencias sobre el derecho a gobernar, a veces contaminadas de creencias religiosas, en las cuales no vamos a entrar. Sí cabe destacar el origen de la filosofía política, asociada a la búsqueda del Estado ideal como el más racional, en la Grecia clásica.

Sobre la constitución ideal del Estado destaca Platón. Pero el primer estudio sistemático de política fue llevado a cabo por Aristóteles. Se dedicó a catalogar todas las formas de gobierno conocidas en su época. Para Aristóteles ningún gobierno es bueno en sí; al igual que en su planteamiento ético, la idoneidad de una forma de gobierno depende del contexto. En líneas generales, un gobierno es bueno sólo cuando aspira al bien de toda la comunidad, y malo cuando cuida sólo de sí mismo. Este criterio se debe a que parte de que:

1. El fin del hombre es la felicidad (recordemos que su ética es teleológica y que la felicidad es el nombre genérico de aquello a lo que todo ser humano aspira, que es la realización de su propia naturaleza).

– El hombre es un animal social y se realiza en comunidad. La comunidad más simple es la familia, luego la tribu o aldea y luego la polis, que sería la plenitud de la faceta social del ser humano.
El hecho de ser un animal social no debe confundirse con ser, meramente, un animal gregario. La expresión aristotélica es zoón politicón, el animal que vive en una polis o Estado regido por unas leyes, y esta naturaleza es consecuencia de su otra definición del ser humano: el zoón logikón, el animal con lenguaje.

El hombre es el único animal que tiene palabra (lógos). La voz es signo del dolor y del placer, y por eso la tienen también los demás animales, pues su naturaleza llega hasta tener sensación del dolor y del placer y significársela unos a otros; pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo dañoso, lo justo y lo injusto, y es exclusivo del hombre, frente a los demás animales, el tener él solo el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, etc., y la comunidad de estas cosas es lo que constituye la casa y la ciudad.                                                                      Aristóteles, Política, 1, 2,1253a 9-18) 

De este modo, ofrece la siguiente clasificación:

• Monarquía (mono-arqué). Es el gobierno ejercido por una sola persona.
Degeneración: tiranía.

• Aristocracia (gobierno de los mejores). Por los mejores se entiende los que poseen mayor cantidad y grado de virtudes.
Degeneración: oligarquía: mandato de los ricos.

• Gobierno constitucional o democracia.

Degeneración: demagogia.



No quiere decir con esto que no existan otras formas de gobierno que se salgan de estos patrones; Aristóteles está estableciendo una red conceptual para catalogar las constituciones conocidas en su época. Entre medias existen infinidad de formas mixtas de gobierno.

Dentro de esta clasificación, considera que el mejor es, siguiendo este orden: monarquía, aristocracia y democracia. Ahora bien, la corrupción de lo peor es mejor que la corrupción de lo mejor, con lo cual es mejor la democracia que la oligarquía, y ésta que la tiranía. De este modo hace una defensa subrepticia de la democracia. Hay que entender, no obstante, que la democracia de la que nos habla es la griega, distinta en muchos aspectos y más radical que a la nuestra. En primer lugar porque es directa: el pueblo participa de forma mucho más intensa en los debates y las decisiones acerca del bien público; en segundo lugar porque se desarrolla en el ámbito de un Estado muy pequeño, la polis, y está además limitada a unos pocos privilegiados que ostentan la ciudadanía.



viernes, 14 de mayo de 2010



Para quienes no pudieron asistir, éste es el esquema de la conferencia. Primero traté de la búsqueda de un principio de movimiento, desde las primeras inquietudes por la vida de los paleolíticos hasta la forja de símbolos: los enterramientos, la sangre, el verde de las plantas... A partir de los ciclos de la naturaleza, de los sueños, de la intuición de principios racionales, se irán formando teorías filosóficas, creencias esotéricas y supersticiosas, creencias religiosas y estilos de vida.

lunes, 10 de mayo de 2010

CONSEJOS PARA EXTRAER LA ESTRUCTURA ARGUMENTATIVA DE UN TEXTO FILOSÓFICO


  El hombre es el único animal que tiene palabra (lógos). La voz es signo del dolor y del placer, y por eso la tienen también los demás animales, pues su naturaleza llega hasta tener sensación del dolor y del placer y significársela unos a otros; pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo dañoso, lo justo y lo injusto, y es exclusivo del hombre, frente a los demás animales, el tener él solo el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, etc., y la comunidad de estas cosas es lo que constituye la casa y la ciudad.


Aristóteles, Política, 1, 2, 1253a 9-18)


He escogido este texto para tener una referencia con la que ilustrar los pasos a seguir para enfrentarnos a un buen resumen. Pese a tener las instrucciones generales para comentar un texto filosófico, muchas veces nos atascamos a la hora de enfrentarnos al texto concreto. Nos creemos que hemos resumido si extraemos algunas frases sueltas: mal, es parafrasear. Nos creemos que está bien si cuento lo que piensa el autor: mal, si se me pide sólo la estructura argumentativa, en ese momento me atengo a lo argumentado en el texto (aunque conocer previamente el pensamiento del autor me ayudará a entenderlo). Para facilitar esa tarea de exponer la estructura argumentativa del texto pueden ser útiles estos consejos o pasos a seguir:

Método: en qué me fijo antes de empezar
1. Buscar intención del autor: qué intenta demostrar, rechazar, definir…
2. De qué parte y con qué ideas intenta hacerlo.
3. Qué términos clave aparecen. Si hay vocabulario específico o si hay que recurrir a alguna teoría propia del autor que aparezca explícita o implícitamente, o si usa algún término en un sentido que conviene precisar.
           Localizo sobre texto
Al leer, voy subrayando palabras que me llaman la atención bien porque son vocabulario específico del autor, bien porque el autor las utiliza con un significado distinto al que aparece en otros autores o en el lenguaje común...
Separo partes en el texto. Tengo en cuenta que todo lo que pone el autor significa algo o está puesto por algo: añade un matiz, un ejemplo... Si conozco bien al autor, iré descubriendo todas las sugerencias implícitas hacia cualquier aspecto de su doctrina
 Al hacer partes, separando cada frase, voy viendo la estructura argumentativa o relación de ideas: señalo sobre el mismo texto si parte de una idea que quiere demostrar o rebatir (en este segundo caso, miro si es reducción al absurdo); si parte de algo conocido para demostrar otra cosa más compleja o menos obvia en la que desemboca... Esto me ayuda a distinguir entre ideas principales y secundarias.
· Ideas principales: aquéllas que se aceptan como punto de partida o axiomas, aquéllas que expresan ya una conclusión, aquéllas que se van a rebatir... Todo cuanto supone el eje temático de ese fragmento.
· Ideas secundarias: aquéllas en las que se apoya como argumentos intermedios, que expresan las posibilidades de respuesta ante un mismo problema y de las que irá analizando la más adecuada, que sirven de ejemplo o corroboración de una idea principal...
 
Exposición o redacción
Primero ponemos el tema que hayamos localizado: "Este texto trata de..." o "En este fragmento se trata el tema..." o "Fulanito (el autor) expone aquí el problema de, parte aquí de -- para demostrar--"...

Después: hacemos referencia, conjuntamente, a las ideas manejadas y el modo en que se relacionan, es decir, su estructura: "para ello comienza exponiendo…", o "comienza con, parte de..." ideas estructuradas (cómo argumenta: extrae características, parte de una idea y va deduciendo otras…): "de lo que deduce ---", "a lo que se objeta" o "para contestar a la posible objeción de ---", "por otro lado", "de aquí concluye"... Quizá en el fragmento a analizar se da ya por supuesto algo demostrado antes, que se menciona o no; se explica también ("una vez demostrado... el autor intenta aquí..." (y se menciona el tema en cuestión) "para llegar a...". Al hilo de este desarrollo, se van explicando los términos clave según aparezcan.
1. Captar la intención del texto: es la clave para encontrar la conclusión a la que quiere llegar, y por tanto al tema del texto. Si el tema viene explicitado, no lo perdamos de vista porque nos da la clave de esa estructura argumentativa. Algo me están diciendo, a algún lado quiere llegar ese autor. Siempre hay que plantearse ¿qué me quiere demostrar, por qué me dice esto? Si tengo clara esa intención (que es la conclusión a la que se quiere llegar) entonces entenderé el resto de las ideas que aparezcan. Podré ver si es un ejemplo, una posible objeción que se quiere refutar, una consecuencia, una comparación con otro ámbito más obvio para aclarar lo que se pretende concluir...  
En el texto propuesto, Aristóteles parte de la característica definitoria del ser humano (tener palabra, lenguaje o razón: logos) para explicar la naturaleza y la finalidad del Estado (la polis, en su contexto: una comunidad regida por unas leyes que intentan responder a unos ideales de justicia y de realización del ser humano).

 
2. Distinguir ideas en el mismo texto (haciendo partes, anotaciones al margen...) y ver la relación con esa intención. Es la parte de análisis. Para ello nos fijaremos en si es:
  • Un ejemplo para ilustrar esa idea (si la función del ojo es ver, y su virtud ver bien, sabiendo la función del hombre se sabrá en qué consiste ser un buen hombre, por seguir con un ejemplo de Aristóteles).
  • Una afirmación que presenta como causa necesaria de lo que quiere sostener (el hombre es el único animal que tiene palabra; por tanto el único capaz de concebir el bien y el mal, la justicia y la injusticia).
  • Una consecuencia de algo dicho anteriormente (por ello el Estado tiene como finalidad alcanzar esos conceptos concebidos gracias a la palabra).
  • Un punto de partida (el hombre es el único que tiene lenguaje...; todo ser humano persigue la felicidad...).
  • Una tesis opuesta o una objeción (los animales tienen voz; pero... y ahí establece la diferencia entre la comunicación animal, limitada a la sensación inmediata, y la humana, capaz de abstraer y de crear). En ese caso, puede desarrollarla para llevarla al absurdo, y así afirmar lo contrario, o, como objeción, puede estar contestando posibles críticas (en este caso, habrá quien diga que los animales también se comunican pero... y demuestra que hay diferencias que explican que los animales no generen Estados).
  • Una idea secundaria que forma parte de la idea principal (pues su naturaleza llega hasta tener sensación de dolor y de placer -por eso pueden expresarla con su voz, pero no pueden expresar lo justo y lo injusto porque su naturaleza no llega a eso-)...

3. Relacionar esas ideas entre sí. Ésta sería la parte de síntesis. Relacionarlas es ver de dónde se parte, qué se deduce de ahí o por qué parte de ahí, si una idea ilustra lo que está diciendo o es respuesta a una posible objeción... Es ver que las ideas no están yuxtapuestas tal cual, sino que siguen un hilo conductor que le da unidad argumentativa al texto.

4. Una vez visto claramente todo esto, expresamos esa estructura utilizando los conectores adecuados: “el autor parte de... para demostrar que” (axioma-conclusión); debido a ello, por lo cual... (consecuencia), se debe a, porque... (causa); en cambio, no obstante, sin embargo; por un lado... por otro (oposición de ideas, de las que se extraerá una conclusión)...

Si la estructura no se capta bien, no se expresará bien. A veces no basta con captar: hay que saber expresar con claridad las ideas; por tanto necesitamos hacer un buen uso del lenguaje. Tenemos que ser rigurosos con las palabras que utilizamos, lo que supone que hay que manejar un buen vocabulario. Si trabajamos bien la parte de analizar ideas, nos facilitará reflejar esa estructura. Si nos cuesta expresar relaciones complejas y nos liamos al expresarnos, es bueno recurrir a las frases cortas, los signos de puntuación y, cuando sea preciso, los conectores adecuados. Trabajar bien el texto subrayando palabras o frases clave, definiendo sobre el mismo sus partes, haciendo anotaciones con flechas, nos va introduciendo más en su comprensión. Todo esto se va perfeccionando y agilizando con la práctica.


lunes, 3 de mayo de 2010

Ideologías por paquetes

IDEOLOGÍAS POR PAQUETES

...........Hay algo que siempre suelo repetir con frecuencia cuando saltan al debate público leyes o cuestiones de cualquier tipo (el aborto, el velo, los nacionalismos, el poder judicial…). Hay una inercia excesiva en las masas (y perdón por utilizar este término, pero es que la opinión pública funciona demasiado así) a juzgar las cuestiones por quién las defiende, no por lo que son en sí. Preocupa más saber, por ejemplo, si defender el velo es de izquierdas, como derecho cultural, o de derechas, como fenómeno religioso (como si uno no pudiera ser creyente y defender prestaciones sociales, por ejemplo, o ateo y defender el libre mercado o el no intervencionismo). Parece que este debate, en el que todavía la gente pregunta "¿tú qué piensas?", ocurre que cada cual no se atreve a postularse hasta que lo hagan claramente "los suyos".
...........Supongamos que saliera a debate público una propuesta de ley, cualquiera, pero sin firma. ¿Qué debate público saldría de ahí? Y sobre todo, ¿Con qué criterios? Creo, sinceramente, que la gente tendría miedo de opinar. Sólo si va a afectar de forma muy directa a nuestra vida o si está ya definida políticamente y sabemos la adhesión de nuestro equipo (perdón, partido) nos lanzamos a opinar. En el primer caso, desde el egoísmo; en el segundo, desde la dependencia y la cerrazón fanática de cualquier buen hincha.
..........¿Por qué delegamos nuestros propios criterios, nuestro juicio, nuestra capacidad de pensar? Siendo lo que nos define como seres humanos, lo que constituye nuestro mundo interior y construye nuestro mundo exterior, ¿por qué delegamos en otros nuestra propia palabra?
Tantas cosas hay ya dichas, y parece que de nada vale, que me planteo la utilidad de indagar siquiera sobre tal cuestión. Pero, aunque estemos condenados a repetir eternamente los mismos errores, no está de más recordar la respuesta que da Kant a esta pregunta. Siquiera para conocernos mejor a nosotros mismos.

.........La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayoría de los hombres (…) tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre sí semejante superintendencia. Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia.
Por tanto, a cada hombre individual le es difícil salir de la minoría de edad, casi convertida en naturaleza suya; inclusive, le ha cobrado afición. Por el momento es realmente incapaz de servirse del propio entendimiento, porque jamás se le deja hacer dicho ensayo. Los grilletes que atan a la persistente minoría de edad están dados por reglamentos y fórmulas: instrumentos mecánicos de un uso racional, o mejor de un abuso de sus dotes naturales. Por no estar habituado a los movimientos libres, quien se desprenda de esos grilletes quizá diera un inseguro salto por encima de alguna estrechísima zanja. Por eso, sólo son pocos los que, por esfuerzo del propio espíritu, logran salir de la minoría de edad y andar, sin embargo, con seguro paso.
Kant: Una respuesta a la pregunta ¿Qué es la Ilustración?
...........Es inevitable recordar aquí ese maravilloso mito platónico de la caverna. Una de las grandes cuestiones que suscita es ¿cómo rompe sus cadenas ese filósofo que escapa? Podría deducir que pensando. Aunque no creo que baste. Más bien, queriendo pensar. No es una mera cuestión de entendimiento, sino sobre todo de voluntad. El mismo Platón nos expone que son dos las pasiones que turban el recto conocimiento de la verdad, al que todos tenemos acceso: el miedo y el deseo. Miedo a la imagen, a la marginación, a la burla. Deseo de reconocimiento y admiración. Juegan ambos zarandeándonos en nuestra labor de forjarnos criterios, de construir activamente el mundo; y no sólo de forma activa sino con constancia. Porque el mundo es constante transformación, y debemos saber hacia dónde dirigirnos.
..........Como bien dijo Aristóteles, el hombre es el único animal que tiene palabra. No mera voz para expresar el dolor y el placer, las sensaciones inmediatas; sino palabra para concebir y comunicar el bien y la justicia. Palabra (lógos) con la que conformamos las leyes y normas que rigen el Estado. Y eso, no nos engañemos, es tarea de todos, no de políticos. Existe una realidad más allá de las palabras, y la palabra tiene la obligación de desvelarla y modelarla desde sí misma, no de ocultarla y manipular. Y de la manipulación tiene tanta culpa el que la ejerce como el que se somete pasiva y cómodamente a ella.
..........La clave no está en imponer una verdad. Porque la verdad se transforma como la realidad misma (es esa realidad). La clave está en construirnos criterios. En saber qué está en juego en cada debate y en cada nueva realidad que se presenta: el sentimiento religioso, la dignidad de la mujer, los derechos universales cuyo reconocimiento ya se haya adquirido; los derechos de las culturas y de los individuos para desarrollarse, y no ahogarse, en ellas; las instituciones y la ley frente a los deseos egoístas. El mundo actual y no las ideologías muertas.
..........Cuando nos enfrentemos a debates públicos, ya sea la educación y la violencia juvenil, la convivencia y la tolerancia, la independencia de los poderes o la utilidad de las instituciones, pensemos primero de qué realidad surgen y con qué criterios debemos juzgarlos. De las opiniones ya hechas, la cultura en que crecemos, las decisiones ajenas, no somos responsables. Pero sí somos responsables, de forma inexcusable, de nuestro propio juicio. Y la suma del juicio de todos es lo que construye nuestro mundo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Segunda parte de diapositivas del arte de Roma. La primera parte tiene la misma portada, se localiza fácilmente en la entrada de Cultura Clásica.